top of page
LarimarPromo.gif

Reportaje: ¿Cómo saber si el hotel donde pasaré mis vacaciones es seguro ante un terremoto?

  • 11 ago
  • 8 min de lectura

Los terremotos mortales registrados recientemente en Venezuela y Colombia reabrieron una pregunta inevitable para quienes visitan Punta Cana: ¿están preparados los hoteles para resistir un sismo y evacuar a miles de huéspedes, especialmente ante una posible amenaza de tsunami? Las normas dominicanas establecen exigencias estructurales, pero el turista necesita hacer preguntas concretas para conocer el nivel real de preparación del establecimiento.


El terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el occidente de Colombia el 10 de agosto dejó más de 200 fallecidos, edificios colapsados, hospitales dañados y servicios básicos interrumpidos. El movimiento ocurrió después de los terremotos que afectaron Venezuela en junio y cuyo balance superó las 6.000 muertes.

Aunque la proximidad temporal genera inquietud, no existe evidencia de que esta secuencia anuncie un terremoto en República Dominicana. Los terremotos de Venezuela, Colombia y La Española responden a sistemas tectónicos diferentes. El Servicio Geológico de Estados Unidos explica que, a distancias de miles de kilómetros, normalmente no se produce una transferencia eficiente de esfuerzos capaz de conectar dos eventos.


Eso no significa que Punta Cana esté libre de riesgo. La Altagracia está clasificada entre las zonas dominicanas de alta amenaza sísmica y permanece expuesta a fuentes submarinas ubicadas al este y nordeste de La Española, particularmente en el entorno del Canal de la Mona y el límite entre las placas de Norteamérica y el Caribe.

¿Qué debería preguntarle a un hotel antes de reservar?

Una respuesta como “el hotel es nuevo” o “nunca hemos tenido problemas” no acredita seguridad estructural. Tampoco el número de estrellas constituye una certificación antisísmica.

Antes de reservar, un huésped puede formular estas preguntas:

  1. ¿El hotel cuenta con licencia de construcción y certificación de inspección final emitidas por el MIVHED?

  2. ¿La estructura fue diseñada conforme al Reglamento para el Análisis y Diseño Sísmico de Estructuras, conocido como R-001, o al Código de Construcción vigente?

  3. ¿Se ha realizado una evaluación reciente de vulnerabilidad sísmica? ¿Quién la hizo y en qué fecha?

  4. ¿Existe un plan específico de emergencia y evacuación por terremoto, además del protocolo contra incendios y huracanes?

  5. ¿El personal participa en simulacros sísmicos? ¿Cuándo se efectuó el último?

  6. ¿Las habitaciones tienen instrucciones de emergencia en español e inglés?

  7. ¿Dónde están las escaleras de emergencia y cuál es el punto de reunión?

  8. ¿El hotel tiene una ruta identificada ante tsunami y un lugar seguro alejado de la costa o en una cota superior?

  9. ¿Cómo se alertaría a huéspedes que están durmiendo, en la piscina, en la playa o presentan alguna discapacidad?

  10. ¿Existe un sistema alternativo de comunicación y energía cuando fallen la electricidad, internet o la telefonía?

El hotel debería ser capaz de responder con información concreta. Si desconoce su ruta de evacuación, no identifica un punto de encuentro o confunde el protocolo de huracanes con el de terremotos, existe una debilidad de preparación, aunque el edificio sea visualmente moderno.


La construcción no puede evaluarse únicamente a simple vista

Un huésped puede advertir grietas diagonales importantes, corrosión expuesta, columnas intervenidas, hundimientos o ampliaciones improvisadas. Sin embargo, la ausencia de daños visibles no garantiza que una edificación sea sismorresistente.

El ingeniero estructural Norberto Rojas ha resumido uno de los principios fundamentales de esta especialidad: “Las edificaciones no se comportan en un sismo como fueron diseñadas, sino como fueron construidas”.

La afirmación significa que un buen cálculo estructural puede perder efectividad si se redujo el acero, se utilizó hormigón deficiente, se modificaron columnas, no se respetaron los planos o la supervisión fue insuficiente.

El director de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones, Leonardo Reyes Madera, ha advertido que la ocurrencia de un terremoto importante en el país es “cuestión de tiempo”. También ha señalado que numerosas edificaciones dominicanas fueron levantadas antes de que existieran reglamentos modernos de diseño sísmico.

La ingeniera dominicana Ashley Morales, especialista en reducción del riesgo sísmico y vicepresidenta del Earthquake Engineering Research Institute, sostiene: “Necesitamos priorizar edificaciones e infraestructuras seguras y adoptar una visión multiamenaza en la gestión del riesgo”.

¿Bajo cuáles normas se construye en Punta Cana?

Las edificaciones turísticas y residenciales de Punta Cana están sujetas al sistema nacional de permisos y reglamentos técnicos. La base jurídica incluye la Ley 687-82, que estableció el sistema de reglamentación técnica para ingeniería y arquitectura, y el Reglamento R-001, destinado al análisis y diseño sísmico de estructuras.

En 2026, el MIVHED oficializó mediante la Resolución 007-2026 el Código de Construcción de la República Dominicana, que reúne disposiciones sobre cargas, análisis estructural, diseño sísmico, viento, hormigón, mampostería, geotecnia, seguridad y otros componentes de la edificación.

La revisión de los planos, la licencia de construcción y la inspección de las obras privadas corresponden principalmente al Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones, mediante sus dependencias de tramitación e inspección. El Ministerio dispone de inspecciones por etapas y de una certificación de inspección final.

En los proyectos también pueden intervenir:

  • El gobierno municipal, en materia de uso de suelo y ordenamiento territorial.

  • El Ministerio de Turismo, para la autorización de proyectos y operación hotelera.

  • El Ministerio de Medio Ambiente, cuando corresponde una autorización ambiental.

  • El Cuerpo de Bomberos, en la revisión de seguridad y protección contra incendios.

  • Otras instituciones vinculadas a costas, servicios sanitarios y redes eléctricas.

El Decreto 818-03, que regula el funcionamiento de los establecimientos hoteleros, exige autorización de operación, inspecciones turísticas, personal entrenado en primeros auxilios y seguro de responsabilidad civil. No obstante, una autorización turística no reemplaza la certificación estructural ni demuestra por sí sola que el hotel está preparado ante un terremoto.

¿Existen normas ISO para los hoteles?

Sí existen normas internacionales relacionadas con emergencias, continuidad operacional y gestión de riesgos, pero no hay una ISO que, por el solo hecho de aparecer en la publicidad de un hotel, garantice que el edificio resistirá un terremoto.

Entre las referencias aplicables se encuentran:

  • ISO 22301: gestión de continuidad del negocio frente a incidentes que puedan interrumpir las operaciones.

  • ISO 22320: gestión de incidentes, definición de funciones, responsabilidades, coordinación y administración de recursos.

  • ISO 22315: planificación de evacuaciones masivas.

  • ISO 22328-3: implementación de sistemas comunitarios de alerta temprana ante tsunamis.

  • ISO 31000: gestión integral de riesgos.

  • ISO 45001: seguridad y salud en el trabajo.

Estas normas suelen ser voluntarias, salvo que una regulación, un contrato o una política corporativa las convierta en requisito. Además, un hotel puede tener ISO 9001, sobre calidad de gestión, o ISO 14001, sobre gestión ambiental, sin que esas certificaciones demuestren resistencia sísmica.

La pregunta correcta no es solamente “¿tiene ISO?”, sino: ¿qué norma posee, qué alcance tiene la certificación, quién la emitió y si incluye el establecimiento donde se hospedará el turista?

Qué hacer si comienza a temblar dentro del hotel

Durante el movimiento no se recomienda correr hacia la salida. Los vidrios, revestimientos, luminarias y elementos de fachada pueden desprenderse.

El protocolo internacional aconseja:

  • Agacharse, para evitar ser derribado.

  • Cubrir la cabeza y el cuello, preferiblemente debajo de una mesa resistente.

  • Sujetarse al elemento de protección hasta que termine el movimiento.

  • Alejarse de ventanas, espejos, balcones, lámparas y muebles altos.

  • No colocarse bajo el marco de una puerta como regla general.

  • No utilizar ascensores.

  • Si está en la cama, permanecer allí y proteger la cabeza con una almohada, salvo que exista un peligro inmediato.

  • Si está en el exterior, desplazarse hacia un espacio abierto, lejos de fachadas, postes y cables.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades advierten que, en edificios altos, se debe permanecer dentro mientras ocurre el movimiento, alejarse de ventanas y no usar ascensores.

Cuando termine el temblor, corresponde colocarse zapatos, tomar el teléfono y la documentación esencial, utilizar las escaleras señalizadas y dirigirse al punto de reunión. No se debe regresar hasta que una persona autorizada confirme que la estructura puede ocuparse.

También es necesario prepararse para réplicas, incendios, fugas de gas, caída de objetos y cortes de energía.




La arista del tsunami: no basta con evacuar el edificio

Punta Cana tiene hoteles, piscinas, restaurantes y miles de habitaciones junto al mar. Por eso, un terremoto fuerte o prolongado puede activar un segundo protocolo: alejarse de la costa ante una eventual amenaza de tsunami.

Las señales naturales de alerta son:

  • Sentir un terremoto fuerte que dificulte mantenerse de pie.

  • Percibir un movimiento que se prolongue durante decenas de segundos.

  • Observar una retirada o subida repentina y anormal del mar.

  • Escuchar un fuerte rugido procedente del océano.

  • Recibir una orden oficial de evacuación.

Si aparece alguna de esas señales, el turista no debe acercarse a la playa para grabar. Debe desplazarse tierra adentro o hacia una zona elevada, siguiendo la ruta señalizada. Un tsunami de origen cercano puede llegar antes que la alerta oficial.

La UNESCO advierte que las comunidades mejor preparadas deben contar con mapas de inundación, rutas de evacuación, señalización pública, sistemas redundantes de alerta, ejercicios periódicos y capacidad de respuesta durante las 24 horas.

En República Dominicana, el Centro de Operaciones de Emergencias posee procedimientos de operación ante tsunamis y protocolos de comunicación entre las instituciones encargadas de emitir avisos.



El precedente que República Dominicana no puede olvidar

El 4 de agosto de 1946, un terremoto de magnitud estimada entre 7,8 y 8,1 ocurrió frente a la costa nordeste. El evento produjo un tsunami que arrasó Matancitas y otras comunidades costeras de la actual provincia María Trinidad Sánchez.

Las estimaciones de víctimas varían según la fuente. El Servicio Geológico de Estados Unidos señala que algunos reportes sitúan en cerca de 1.800 las personas que murieron ahogadas, mientras investigaciones dominicanas manejan balances diferentes. La inundación penetró varios kilómetros en determinados sectores del nordeste.

El desastre no tuvo como centro la actual zona hotelera de Punta Cana, pero constituye la principal referencia histórica dominicana sobre la capacidad de un terremoto submarino para generar un tsunami destructivo.

¿Cuándo un terremoto afectó directamente a Punta Cana?

No existe un antecedente reciente de destrucción generalizada de la moderna infraestructura hotelera de Punta Cana por un terremoto. Sin embargo, la zona ha sentido movimientos importantes y cercanos.

El 25 de febrero de 2025, un terremoto de magnitud 5,9 ocurrió aproximadamente 100 kilómetros al norte-nordeste de Punta Cana. Fue sentido en República Dominicana y Puerto Rico, pero no se reportaron daños ni se emitió alerta de tsunami.

El 23 de junio de 2025, otro sismo de magnitud 5,7 ocurrió en el océano Atlántico, a unos 104 kilómetros al este de Miches y al norte-nordeste de Punta Cana. El Centro Nacional de Sismología informó que fue sentido en el Este, Puerto Rico e Islas Vírgenes, sin daños ni pérdidas.

Estos eventos demostraron que la zona puede experimentar movimientos percibidos por huéspedes y trabajadores, pero no constituyen una prueba de cómo responderían los hoteles ante un terremoto más cercano, superficial y de mayor intensidad.

¿Qué probabilidades existen de que ocurra?

La ciencia no puede anticipar la fecha, hora y lugar exactos de un terremoto. El USGS recalca que ningún organismo científico ha logrado predecir un gran sismo con esos tres elementos.

Lo que sí puede establecerse es la amenaza. República Dominicana se encuentra en un entorno tectónico activo y el R-001 incluye a La Altagracia dentro de la zonificación sísmica que exige diseño estructural específico. Al este se encuentra el Canal de la Mona; al norte, el límite entre las placas de Norteamérica y el Caribe; y en el entorno regional existen fuentes capaces de producir terremotos y tsunamis.

El ingeniero Norberto Rojas lo ha expresado de manera directa: “En cualquier momento puede ocurrir un terremoto de magnitud mayor a siete”.

Esto no significa que un terremoto sea inminente ni que unas vacaciones en Punta Cana sean inseguras. Significa que la preparación debe existir antes de la emergencia, especialmente en establecimientos que concentran a miles de personas, reciben huéspedes que desconocen el territorio y están ubicados junto al mar.

La pregunta que debe responder cada hotel no es si puede impedir el terremoto, sino si su estructura, su personal, sus comunicaciones y sus rutas de evacuación están preparados para proteger a los huéspedes cuando ocurra.

Comentarios


LarimarPromo.gif

Inversión + Rentabilidad

Invertir en Punta Cana es apostar por uno de los mercados inmobiliarios con mayor crecimiento del Caribe. Un destino de clase mundial, con alta demanda turística, plusvalía sostenida y oportunidades para generar ingresos a través de la renta.

bottom of page