Noviembre fue el mes más favorable frente al sargazo, pero expertos advierten que el patrón podría cambiar
El análisis de los registros satelitales comprendidos entre septiembre de 2025 y junio de 2026 identifica a noviembre como el mes con menor presencia regional de sargazo. Octubre también presentó una reducción importante, mientras que desde diciembre comenzó una recuperación anticipada de la biomasa que convirtió a 2026 en uno de los años más intensos registrados. Para la próxima temporada, los especialistas esperan una disminución durante el otoño, pero advierten que todavía no es posible garantizar playas completamente libres de arribazones.
PUNTA CANA.– Noviembre de 2025 fue el mes más favorable, dentro del período comprendido entre septiembre de 2025 y junio de 2026, para encontrar una menor presencia de sargazo en el Caribe. Los registros satelitales confirman que durante ese mes la biomasa descendió a su mínimo anual y las cantidades detectadas en el Caribe occidental y el golfo fueron consideradas prácticamente insignificantes.
El análisis realizado por Observatorio del Sargazo tomó como referencia los boletines mensuales del Laboratorio de Oceanografía Óptica de la Universidad del Sur de Florida —USF—, el sistema de vigilancia SaWS, las herramientas de riesgo costero de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos —NOAA—, el rastreador de CARICOOS y el monitoreo que realiza en aguas dominicanas la Autoridad Nacional de Asuntos Marítimos —ANAMAR—.
¿Cuáles fueron los meses más favorables?
Según la evolución regional observada, los meses pueden organizarse de la siguiente manera:

El boletín correspondiente a noviembre estableció que la cantidad total detectada en todas las regiones había bajado de 4,3 millones de toneladas métricas en octubre a aproximadamente 1,7 millones en noviembre. También señaló que la temporada de grandes arribazones había terminado para las regiones del Caribe y el golfo.
Sin embargo, la situación cambió rápidamente. Durante diciembre se produjo un crecimiento considerable en el Caribe oriental y el Atlántico occidental. En enero de 2026, la cantidad estimada dentro del Caribe pasó de aproximadamente 450.000 toneladas en diciembre a 1,7 millones de toneladas, un comportamiento anticipado que llevó a los investigadores a advertir que 2026 sería nuevamente un año de gran proliferación.
La intensificación continuó durante la primavera. En abril, el sargazo ya se había extendido por todo el mar Caribe y en mayo se notificaron grandes arribazones en diferentes islas. Para junio, el Caribe registraba un máximo histórico para ese mes y el volumen acumulado en las distintas regiones se encontraba apenas un 10 % por debajo del récord alcanzado en 2025.
¿Esto significa que noviembre garantiza playas limpias?
No. Los propios científicos advierten que un descenso de la biomasa en mar abierto no permite asegurar que una playa específica permanecerá libre de sargazo. Punta Cana, Bávaro, Cabeza de Toro, Juanillo, Macao y Uvero Alto pueden registrar condiciones diferentes durante un mismo día.
La llegada a cada playa depende de la dirección del viento, las corrientes superficiales, el oleaje, la orientación de la costa, la cercanía de las manchas flotantes y las medidas de contención y limpieza implementadas localmente. Investigaciones recientes señalan que la cantidad total existente mar adentro no siempre es un buen indicador de cuánto material terminará depositándose en una costa determinada.
Además, ANAMAR advierte sobre una limitación relevante: las imágenes satelitales pueden verse afectadas por la nubosidad y no detectan adecuadamente las acumulaciones situadas aproximadamente a menos de un kilómetro de la costa. Por eso, los datos satelitales deben complementarse con observaciones costeras, fotografías recientes y reportes locales.
¿Podría repetirse el mismo comportamiento este año?
La disminución entre septiembre y noviembre podría repetirse, pero no necesariamente con la misma intensidad ni duración. Durante julio de 2026 la biomasa comenzó a descender, siguiendo el ciclo estacional habitual. La proyección técnica disponible indica que esa reducción podría continuar hasta noviembre, mientras los eventos de llegada disminuirían progresivamente después del pico de junio y julio.
Esto permite considerar nuevamente a octubre y, especialmente, noviembre de 2026 como los meses con mejores probabilidades relativas de registrar menor presencia. Sin embargo, hablar desde ahora de “ausencia de sargazo” sería científicamente incorrecto. El año 2026 terminó consolidándose como el segundo de mayor biomasa de la serie moderna, solamente superado por 2025, por lo que todavía existe una cantidad considerable circulando en el Atlántico y el Caribe.
La señal que determinará el comportamiento entre diciembre de 2026 y junio de 2027 será lo que ocurra en el Atlántico tropical durante noviembre y diciembre. Si la biomasa vuelve a crecer tempranamente, como ocurrió al finalizar 2025, el Caribe podría enfrentar otra temporada adelantada desde enero o febrero. Si permanece baja durante el invierno, habría mayores probabilidades de que el período favorable se prolongue.
La conclusión más prudente para residentes, visitantes y operadores turísticos es que noviembre presenta históricamente la mejor oportunidad dentro del período analizado, seguido por octubre, pero la condición de cada playa debe comprobarse con información actualizada. En el actual escenario de crecimiento del Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico, ya no resulta responsable garantizar con varios meses de anticipación una costa completamente libre de arribazones.





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