Norteamérica envejece: ¿Cómo 40 millones de jubilaciones impactan en el buen momento de República Dominicana?

Juan Andrés Romero ve en la jubilación de norteamericanos una oportunidad inmobiliaria para Punta Cana
El presidente de CLERHP planteó en el Foro de Inversiones Latinex, en Ciudad de Panamá, que la demanda de viviendas para el retiro, la ubicación de República Dominicana y las condiciones para el capital extranjero sostienen el atractivo del país.
La próxima ola de jubilaciones en Norteamérica puede abrir una oportunidad para el mercado inmobiliario de Punta Cana. Esa fue una de las ideas centrales expuestas por Juan Andrés Romero, presidente de CLERHP, durante su participación en el Foro de Inversiones Latinex, celebrado en Ciudad de Panamá, donde presentó a República Dominicana como un destino con condiciones favorables para atraer compradores internacionales. «Entendemos que hay una tesis de demanda sostenida», afirmó el ejecutivo. Su planteamiento vincula la transición demográfica norteamericana con la búsqueda de viviendas para el retiro en mercados que, según su análisis, ofrecen precios más accesibles que las costas estadounidenses.
«En los próximos 10 años se jubilan 40 millones de norteamericanos», sostuvo Romero. La cifra fue presentada como parte de su exposición y no constituye una estimación de cuántas personas comprarán una propiedad en República Dominicana.
El potencial, explicó, está en captar una parte de esa demanda. El ejecutivo anticipa compradores interesados en «una vivienda para el retiro en un mercado más accesible» y considera que, entre las alternativas del Caribe, República Dominicana ocupa una posición favorable.
Cercanía con los compradores
La ubicación fue otro de los factores destacados por Romero. En su exposición, señaló que el país se encuentra próximo a mercados con una elevada capacidad de compra y estimó que, a cuatro horas de vuelo, tiene acceso a más de 400 millones de personas.
Esa cercanía forma parte de su argumento sobre el atractivo residencial del destino: permite considerar una propiedad en el Caribe sin alejarse demasiado del país de origen. Para el ejecutivo, la combinación de proximidad y accesibilidad económica contribuye a sostener el interés por destinos como Punta Cana.
Seguridad jurídica y estabilidad
Romero también destacó las condiciones institucionales para recibir inversión. República Dominicana, afirmó, «tiene un marco legal favorable que protege la inversión extranjera».
Dentro de ese planteamiento, subrayó la posibilidad de que un comprador extranjero acceda a derechos de propiedad equivalentes a los de un nacional. Asimismo, mencionó incentivos fiscales vinculados al turismo y a determinados perfiles de residentes extranjeros, cuyo alcance depende del régimen y de los requisitos aplicables.
La estabilidad económica y política completó esta parte de su exposición. El presidente de CLERHP describió la trayectoria del país como un elemento que ofrece previsibilidad a quienes evalúan inversiones de largo plazo.
La diáspora como fuente de demanda
La oportunidad identificada por Romero también incluye a los dominicanos que viven en el exterior. El ejecutivo situó ese mercado en 2,4 millones de personas, principalmente en Estados Unidos y Europa, y lo relacionó con la compra de viviendas en el país de origen.
«Son compradores naturales de producto inmobiliario en el país», expresó. Según su lectura, los ingresos obtenidos en esos mercados permiten a una parte de la diáspora regresar al mercado dominicano mediante una adquisición inmobiliaria.
El argumento añade una segunda fuente potencial de compradores: junto al extranjero que busca un lugar para retirarse, aparece el dominicano que mantiene vínculos con su país y contempla invertir en una propiedad.
Una tesis que depende de convertir interés en compras
En materia de alquiler, Romero sostuvo que Punta Cana ofrece un atractivo para el inversor y utilizó Madrid como referencia comparativa. Su exposición diferenció al comprador que pretende residir en el destino de quien adquiere una vivienda para obtener ingresos.
Las expectativas de demanda y rendimiento forman parte de la visión empresarial del presidente de CLERHP, una compañía con intereses inmobiliarios en República Dominicana. No equivalen a resultados garantizados para cualquier propiedad.
El punto central de su planteamiento está en la coincidencia de varios factores: una población norteamericana que se aproxima al retiro, la búsqueda de alternativas residenciales más accesibles, la cercanía geográfica y el interés de la diáspora. Para Punta Cana, la oportunidad que describe Romero consiste en transformar esas condiciones en demanda efectiva de vivienda.





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